DescripciónEl edificio es un prisma neto y claro levantado del suelo. Esta forma esencial se activa mediante la sección. El paralelepípedo se apoya sobre pilotis retranqueados de la fachada creando un aspecto de flotación, de ingravidez. Se refuerza este efecto de inmaterialidad recubriéndolo con una piel ligera, porosa, una especie de urdimbre cambiante y variable, un filtro entre interior y exterior. Al igual que el diseño del barrio esta piel se diseña como una superposición de tramas. Interiormente el prisma se ordena mediante un gran patio circular formado por la superposición de las bandejas de las plantas. En todas ellas se crean zonas ajardinadas de forma que el patio adquiera el aspecto de un gran jardín vertical. Además de crear un microclima, dota de calidad medioambiental al interior del edificio. Aporta espacios de uso privado y público de gran interés espacial y paisajístico e incorpora el movimiento y la actividad en un espacio normalmente secundario en el diseño de los edificios. |
